LOGOPEDIA 2017-12-14T17:04:04+00:00

¿Qué es la Logopedia?

La logopedia tiene como finalidad: la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la evaluación integral de los trastornos de la comunicación humana: ya sean éstos trastornos del habla o del lenguaje.

El área de actuación de la logopedia y el ejercicio de la profesión se desarrolla en varios entornos: educación, el lingüístico, el conductual, el clínico, etc.

¿En qué situaciones sería conveniente hacer una consulta a un/a logopeda?

Siempre que los padres, el/la pediatra o profesor/a lo encuentren conveniente, ya que son los primeros observadores directos de los niños/as.

Existen muchos indicadores y síntomas a tener en cuenta, entre ellos, podemos nombrar:

  • Que no se comprenda cuando hable el niño/a.
  • Que con frecuencia el/la niño/a “se coma sonidos”, o que agregue otros sonidos.
  • Que respire con la boca abierta.
  • Que tenga dificultades para pronunciar algún sonido.
  • Que se encuentre afónico con frecuencia.
  • Que manifieste que no escucha bien.
  • Que no discrimina ruidos de sonidos.
  • Que no hable o hable muy poco.
  • Que presente cambios muy drásticos en la voz.
  • Que presenta alteraciones físicas, por ejemplo: parálisis cerebral, espina bífida, etc..
  • Que presente alteraciones sensoriales.
  • Que presenta retraso general en el desarrollo y el lenguaje.
  • Que se descentra con facilidad ante cualquier situación de la vida diaria.
  • Que no logra seguir consignas lingüísticas simples.
  • Que presente dificultades a la hora de escribir o leer correctamente.

¿Cómo pueden ayudar los padres en nuestra intervención?

  • Cultivando la comunicación con su hijo/a en un amplio sentido de la palabra.
  • No utilizar diminutivos cuando hablan con el niño/a
  • Escuchar atentamente todas las aportaciones, tanto gestuales como verbales que el niño/a exprese.
  • Potenciar y reforzar la riqueza del vocabulario del niño/a, ofreciéndoles variedad de ejemplos y diferentes contextos en donde incluir el inventario de palabras.
  • Promover situaciones en los que los niños/as se comuniquen con más miembros de la familia y si es posible, con toda la gente que circunda.
  • No imitarlo cuando habla, ni tampoco deformar sus palabras.
  • Hacer de las situaciones cotidianas (la comida, el baño, etc..) momentos de aprendizaje.
  • No llevarlos a situaciones de estrés ante la insistente repetición de fonemas.
  • Estimular los progresos con efusividad. Aplaudir sus logros.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies